Qué ciudad tan preciosa es San Sebastián. Cada vez que voy lo pienso. Volviendo por el paseo que lleva hasta el peine de los vientos, tras haber estado allí ya casi de noche, cerca de las famosas esculturas de Chillida, no paraba de deleitarme con la bahía y con el mar, sabiendo que la próxima visita siempre es una incógnita.
Estaba yo paseando por la arena de la Concha, en dirección a Ondarreta, y me vino a la cabeza uno de mis típicos pensamientos filosóficos. Qué cosa tan curiosa es el mar, o el océano. Una masa gigantesca de agua, que eternamente se desborda y hace una ola, para volver de nuevo atrás, mientras una nueva ola intenta robar un trocito de tierra. A mí desde luego me encanta el mar, y el sonido de las olas, y el horizonte que se ve en la costa. Mi padre siempre dice que antes no le hacía ni caso al mar, y que ahora lo echa de menos.
Y bueno, he visto al llegar a Madrid que McGrady está enchufado, y lleva más de 32 puntos por partido. Yo meto 10 y ya es un récord. Y mi Real ha empatado. Al menos no ha perdido, pero así... Parece ser que Xabi Prieto ha marcado un golazo. Intentaré verlo en youtube, porque en la tele no dan NADA de segunda.
Ya escribiré otro ratito, que ahora ya me retiro.
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