martes, 16 de octubre de 2012

Ni micro ni filtra...

Y leo que han pasado ya tres años desde que se fue Andrés Montes. Y vuelvo a decir, aunque solamente sea en mi cabeza, la manida "cómo pasa el tiempo". Y es que sí, parece que fue ayer cuando muchos quedamos consternados cuando nos enteramos de que se había ido y que nunca, como queríamos, volvería a narrar la NBA. Bueno, seguro que le tienen por ahí arriba gritando de vez en cuando que "¿Por qué todos los jugones sonríen igual?", incluso ahora que McGrady se ha ido a trincar a China.

Los días están llegando muy llenos de cosas. En el trabajo empieza a parecer seria la cosa. Hay estrés en los estamentos superiores y empiezo a ver que igual, de verdad, en unos meses yo soy uno de ellos. De momento a partir de mañana empezaré a simular una instalación en mi máquina, como si fuera una de verdad...
Las clases aburridas, me distraigo y me cuesta horrores centrarme. Aún así viene bien el tener tan poquito.
Tolstoi mejorando como el vino y estoy ahora intrigado con su segundo cuento. Siempre me atrae ese aire estoico ruso que destilan sus escritores...
Y poco más. Seguimos teniendo problemas con internet y se corta cuando llaman. Y sí, están puestos los microfiltros, y probados de mil maneras. Pero nada. He investigado algo y llamaré mañana a Telefónica a ver.

Nos vemos por aquí. Ah, y recordad que...

¡La vida puede ser maravillosa!

No hay comentarios: