miércoles, 17 de octubre de 2012

¡Estoy p'allá!

El día agoniza, una noche más, entre el frescor que despidió definitivamente al verano y la oscuridad acuciante en estas fechas. Tendremos un nuevo cambio, estúpido cambio, de hora en las próximas fechas, pero solamente servirá para retrasar lo inevitable, salir de casa de noche y volver cuando vuelve a serlo. Una de las notas negativas del invierno, que, sin embargo, nos zafa de aquellos pegajosos y lamentables días donde el calor es demasiado para la raza humana.

Pese a que la hora manda dormir en la cama, un trabajo para la universidad se interpone en el camino. Uno de esos en los que lo más difícil es empezar, porque no se sabe muy bien por dónde hacerlo.

Durante el día pocas cosas ocurrieron. En el trabajo simulación de instalación, y por la tarde descanso y más descanso para aliviar el sueño acumulado.

Y sin más me despido hasta la próxima entrega, en la que espero escribir algo más interesante.

No hay comentarios: