sábado, 13 de octubre de 2012

Adiós a las armas

Tenía ganas de otra novela de Hemingway después de haber disfrutado con "Por quién doblan las campanas". Y lo cierto es que, a pesar de todas sus similaritudes, puesto que me recordaba a dicho libro con otro americano luchando en una guerra extranjera, y a ratos a Trampa 22, quizá simplemente por ser guerra y en Italia; no ha conseguido llegarme igual que éstos.

Hemingway tiene una cosa buena, y es que muchas veces transcribe los pensamientos de su personaje y te identificas porque sigue exactamente el hilo que seguiría cualquier otro ser humano, sin tener en cuenta el aspecto literario. Puedes estar leyendo y cada par de líneas ves que se repite prácticamente la misma frase, como hacemos todos cuando le damos vueltas a algo. ¿Y si...?

De cualquier manera, es un buen libro, pese a que no es hilarante, ni mucho menos, como Trampa 22, y no llega al nivel de Por quién doblan las campanas, del que fue probablemente un antecesor. Siempre es agradable estar un rato con esos personajes que llevan un poco de Bukowski, dispuestos a beber grappa, vino, o lo que se tercie. El último capítulo me hizo sufrir demasiado sin embargo, y estaba viendo ahora por internet que escribió unos 47 finales antes de estar satisfecho, aunque debe tratarse simplemente de las últimas frases.

Aún tengo otro de relatos cortos de Hemingway por ahí, aunque ahora me dedicaré a otros menesteres que tengo todavía sin decidir. Eso sí, mi recomendación sobre Ernest de momento sería Por quién doblan las campanas, del que dejo además la cita con la que inicia el libro...

Nadie es una isla, completo en sí mismo; cada hombre es un pedazo de continente, una parte de la tierra.; si el mar se lleva una porción de tierra, toda Europa queda disminuida, como si fuera un promontorio, o la casa de uno de tus amigos, o la tuya propia. La muerte de cualquier hombre me disminuye porque estoy ligado a la humanidad; por consiguiente nunca hagas preguntar por quien doblan las campanas: doblan por ti.

John Donne, Devotions Upon Emergent Occasions

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