martes, 27 de julio de 2010

Día 1 - San Fermín

Ayer por la noche dormí fatal. El chaval coreano roncaba como un cerdo el tío, y luego se le unió una sinfonía con diferentes tonos y duraciones. Además estaba un poco destemplado. Total, que he dormido un poco a ratos y nada bien.

Al levantarnos hacía frío, y una especie de niebla-sirimiri, y me he puesto el chubasquero y todo.
El trayecto bien, aunque mi compañero el dormilón se baja en prácticamente todas las subidas y bajadas con cierto grado de complicación. Yo un poco mosca con la cadena, pero sin mayor problema según me han dicho, y me había pensado que pinché pero estaba perfecta.
En un paso de agua, me he creído el más listo y el más guay, y he pasado por el agua, y de repente me paro a hacer una foto, y me iba a hacer una pasando, y he pillado verdín y me he caído. Ha estado gracioso, vaya pardillo.


Ha habido algún tramo muy bonito, así boscoso con árboles típicos de aquí, y caminos estrechitos divertidos. También trozos imposibles en los que había que bajarse porque entre el desnivel y las piedras, sumado a las alforjas, hacía que avanzar fuese cosa de titanes.



Hemos parado a desayunar y había como 15 ciclistas, todos mayores, que estaban tomándose platos de huevos fritos, lomo, patatas y eso, con pan y varias botellas de vino. Supongo que ellos ya habían acabado su jornada... (Eran ciclistas no peregrinos eh...).
Luego hemos parado en otro pueblecito, a cambiarme un poco de ropa y tal, y un señor mayor de una casa se ha puesto a hablar con nosotros, y a decirnos quea ver si oímos el chupinazo. Ha estado gracioso.

Total, que hemos llegado a Pamplona, y era eso un escándalo. Todo el mundo vestido con el clásico blanco más pañuelo rojo, y las calles llenísimas. Cada poco bromeaban, me recomendaban por dónde ir, y me ofrecían sidra, calimocho y ron de avituallamiento, no permitiéndome un no como respuesta.
Me he puesto a hablar con un chaval, vacilando con la Real y cosas del Camino, y mientras tanto de repente veo un flash, con una bici cayéndose. Miro, y no era el dormilón, así que hablo un poco más, pasa uno y dice que me rellenen el bidón de calimocho, y al final me despido y me voy. Y resulta que no era el dormilón el de la caída, pero que un borracho le había pedido la bici y se la ha pegado. Yo me descojonaba claro, aunque él estaba enfadadísimo, pero es que no me podía aguantar. Total, que entre gritos de "tendría que haberle matado", "Me vuelvo a Madrid" y similares, hemos salido del todo del barullo y hemos continuado el Camino. Ah, por cierto, nos han hecho fotos con pamplonesas, y una chica nos ha hecho una con su cámara, en plan fotógrafa artística o algo así. La titulará Peregrinos en San Fermín o similares supongo...


Hemos seguido el trayecto, y lo más destacado ha sido el monte del Perdón. Arriba hace un viento tremendo, y hay incluso un parque eólico.



Hemos llegado ya por fin a Puente la Reina, y el albergue es público y está muy bien. Cuatro euros. A ver qué tal duermo. Bueno, hemos cenado un menú del peregrino, viendo un rato el Holanda - Uruguay, y ahora ya a dormir, que yo estoy cansadito...

No sé qué más, si me acuerdo de algo ya iré contando.
Mañana iremos hasta cerca de Logroño, igual Nájera.
Hoy ha sido mítico, entre el San Fermín, con la gente amable, y que yendo por ahí en bici he disfrutado como un enano... En serio, mirando hacia todas partes, como descubriendo un nuevo mundo.
A ver mañana... ¡Y juega España!

1 comentario:

gazpacho dijo...

Las caídas lo mejor, jajaja