jueves, 29 de julio de 2010

El guitarrista de los dioses

(Hago un inciso en el relato del Camino de Santiago. Principalmente, porque esto merece un post. Y además, tengo que decir, que desgraciadamente ya no escribí más allí, y que tendré que tirar de recuerdos.)

Seguro que no ha sido el mejor concierto al que he ido. Ha sido probablemente el peor público que he visto nunca, maleducado, faltón e incluso desinteresado. El repertorio no ha sido ni mucho menos el que yo hubiese deseado. Pero, creedme, ha sido sin duda el tío con más talento que he visto en mi vida. Les da mil vueltas a todos los demás que he visto. Qué maravilla.

Mark Knopfler, un Knopfler mayor y sentado en una silla, por problemas de columna según me he enterado, un Knopfler sin una cinta rosa en la cabeza, y un Knopfler muy folk al estilo de su nueva época, ha tocado hoy en Las Ventas. Y yo he podido verle, mejor aún, he podido escucharle haciendo hablar a la guitarra. Cada vez que se ponía a hacer un punteo se me ponía la carne de gallina.

Como digo, ha estado muy tranquilito, tocando muchas canciones con violines e incluso gaitas. Ha comenzado y cerrado igual que en su último disco, ha tocado What It Is, Sailing To Philadelphia, So Far Away, Telegraph Road...
Yo me he emocionado con Romeo & Juliet. Qué escándalo, qué pedazo de canción, qué artista. Sultans Of Swing, otra obra maestra, esa guitarra estaba viva. Y casi al final, para compensarme por no tocar Local Hero, me ha hecho disfrutar con Brothers In Arms, épica.

Un pedazo de crack, no necesita las palabras para emocionar. Un espectáculo. Grande.

No hay comentarios: