Hay cosas que nunca entenderé. Ese manido "¿Por qué a mí?" se repite estos días. Siempre visto como exagerado desde fuera, pero horriblemente sufrido desde dentro. Paso repetidamente por las famosas fases. Negación, cíclica, apoyada en la lógica. Ira, controlada más bien por la impotencia. Negociación, con caso omiso. Depresión, inmediatamente reemplazada por la negación o la ira. La que no tenemos por aquí es la aceptación, al menos hasta dentro de unas horas.
Quizá, el mayor problema, es que no entienda cómo puede costar tanto contestar. Al fin y al cabo son sólo palabras...
Resulta que mañana es fiesta. No sé si es una ironía del destino o un obstáculo más... En cualquier caso por mi parte mañana habrá que estudiar, porque el viernes otro examen, y habrá que empezar a pensar en aprobar alguna, ya que parece que el mundo no está por la labor de ayudarme...
Esto sería brutal...

Y
este otro más casi...
No hay comentarios:
Publicar un comentario