Ha sido un fin de semana sin descanso. El viernes fui a vender mi infeliz dorsal de la media de Madrid, y aunque me daba pena, me alegro de haberlo podido vender y que otro pueda correr y que yo haya recuperado mi dinero, aunque fuese poco. Sin haber entrenado nada no era plan, ahora lo que toca es cuidarse el pie de verdad.
Después estuvimos Australia y yo por la Casa de Campo, viendo patitos en el lago y demás actividades turísticas. Porque, ¿hay algo más de turista que ver patos? Sí, hacer fotos de patos... Total, que acabamos en el río, y luego unas cuantas paradas de autobús después, visitamos la Casa Encendida. Lo mejor de allí una meriendita que nos hicimos muy rica y que el argentino, no sabemos si por equivocación o no, nos cobró barata.
Pero ojo, que al día siguiente más tiempo para cultura, porque fuimos a la tabacalera a ver una exposición de fotografía de José Manuel Ballester. Yo ni idea eh, por supuesto que todas estas cosas son idea de Australia. Para mí la mejor igual fue esta...

Después estuvimos dando una vuelta por allí mientras nos cocinaban una rica paellita, y encontramos una tienda de libros al peso, que estaba bien pero debo confesar que no me acaba de convencer lo de vender libros cual filetes, aunque ya digo que la tienda era curiosa y bonita. Supongo que alguno la conocerá, porque era en el mercado de Lavapiés, y está en un puesto de los que suelen/solían ser de fruta, pescado y demás.
Por la tarde una bonita victoria de la Real, con Vela dando el susto pero bien gestionada por el equipo, no así por el francés en mi opinión, que no supo reaccionar con los cambios como siempre para evitar estos sobresaltos.
Luego paseo y más tarde cumpleaños familiar, sin noticias que destacar.
Y hoy tratando de descansar pero después de comer hemos ido a tomar un capuccino con amiguetes cracks y encima me han hecho un regalazo que tenían desde mi cumple. ¡Me encanta!
Y para acabar, no puedo dejar de comentar que he visto a un árbitro pegando empujones a David Aganzo y a otro robando vilmente al Valladolid. En las imágenes se ve bien claro cómo pita para el otro lado y luego saca uno del Valencia y el tío no dice nada... Seguro que no se esperaba el marrón de que metiesen gol claro... Espero que no vuelva a pitar en su vida of course.
Ale, me voy de una vez. See you mates!

No hay comentarios:
Publicar un comentario