martes, 4 de diciembre de 2012

De incapaces y sueldos no ficticios

Ivan Ilich, muerto a los cuarenta y cinco años como miembro de la Cámara Judicial, era hijo de un funcionario que había hecho en Petersburgo, en distintos ministerios y departamentos, la carrera que lleva a los hombres a una situación en que, a pesar de mostrar su completa incapacidad para ejercer unas funciones totalmente útiles, atendido su puesto en el escalafón y sus dignidades no pueden ser despedidos, y por eso ocupan cargos imaginarios y ficticios, por lo que gozan de unos sueldos no ficticios entre los seis mil y los ocho mil rublos, con los que viven hasta la vejez más avanzada.

Leon Tolstoi. La muerte de Ivan Ilich. Capítulo II.

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