Si ayer fue Ucrania hoy era la Chequia de Rosicky la que ganaba para alegría y jolgorio de los amantes del ex-jugador del Borussia. Otro que con el brazalete de capitán comanda su selección, por cierto, una de las peores Chequias que recuerdo, y que trae imágenes de aquellos Pavel Nedved, Koller, Poborsky y demás jugones, o incluso me hace preguntar dónde estarán mis Ujfalusi o Polak.
Aún así el 10 se las arregla para tirar del carro, y hoy en dos destellos han ganado a Grecia. Rosicky se ha ido al banco en el descanso con una amarilla (injusta), y lo que es peor, una posible lesión que podría dejarle fuera en el último partido de la fase de grupos. Si puede jugar, jugará, estoy seguro.
Por otro lado la universidad sigue siendo reina de la noche, y quizá me pille demasiado relajado ante lo bien que me va en este junio, sobre todo teniendo en cuenta lo que se vendrá después en julio.
Y poco más en este día de Titanium out y Eclipse in. Bye!
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