martes, 17 de abril de 2012

Rara es la vez

Tan pocas cosas que destacar se me ocurren que pese a que me he acordado de escribir el blog no sé si merece la pena. Las altas horas de la madrugada tratan de estirar el día pese a que mañana hay que madrugar y será un día largo con entrega de proyecto incluida. Pero basta por hoy, me retiro a leer a Dostoievsky al que envidio secretamente, y aunque suene pedante, a veces levanto la vista de sus páginas y digo, ¡qué bueno! Y aunque cada vez se acerca más la fecha el tiempo se sigue haciendo eterno, más nadando entre prácticas y trabajos. Pero yo soy como Mónica, sobre-vi-vi-ré.

No hay comentarios: