miércoles, 20 de enero de 2010

La pesadilla del día

Tengo una especie de pesadilla que se repite. Pero no es dormido, si no una angustia que sufro precisamente intentando dormir en muchas ocasiones, o haciendo cualquier otra cosa que me permita ponerme a pensar.
Vivo atormentado por cosas como la del árbitro del partido de baloncesto del otro día. En dos minutos fue capaz de pitarme dobles, pasos, dobles otra vez, y más cosas para sacarme del partido por completo. Ya no es que no me pitase faltas claras en las penetraciones, si no que encima me pitaba dobles y demás.
Y aquí viene el problema. Estas situaciones se repiten una y otra vez en mi cabeza. Como si de un programa de la moviola se tratase, veo al árbitro pitar sin saberse el reglamento, pitarme pasos y ver a algún compañero de equipo anonadado pidiendo explicaciones, e incluso veo como estoy entrando a canasta solo a placer, y que llegue un cabrón rastrero a hacer daño, consiguiendo que, en lugar de dos puntos, meta sólo uno. Eso es, claro está, gracias a la colaboración y ayuda inestimable de mi amigo el árbitro.
Y cada vez que se repite una de esas jugadas, uno de esos flashes delante de mis ojos, me invade un sentimiento de rabia, y sobre todo de impotencia, tan grande, que me domina. Y te dan ganas de coger un balón y ponerte a jugar ahí mismo para demostrar que tú todavía sabes jugar a baloncesto. Te dan ganas de volver a jugar el partido contra ese equipo de tan malas artes, para ganarles esta vez, con el mismo árbitro si es preciso. Pero te das cuenta de que todo eso es imposible, y casi te dan ganas de llorar.
La pena es, que ya lo siento, pero no lo vas a conseguir. Porque el próximo partido, espero que lo pites tú. Y no te voy ni a mirar. Voy a coger el balón y voy a jugar al ritmo del comienzo de Say hello to the angels. Y voy a penetrar, y aunque no me pites la falta me va a dar igual, porque la voy a meter. Y puedes pitarme pasos, pero en la siguiente jugada voy a robar el balón, así que me va a ser indiferente. Voy a ser el Michael Jordan del partido, y lo que es mejor, tú lo vas a tener que ver. Y espero que te joda la verdad, porque ya que tú has hecho que yo me vaya a casa jodido mientras tú te vas a tu asquerosa casa de mierda creyéndote Iturralde, yo quiero que veas que algunos sí servimos para el baloncesto, y no somos unos frustrados de mierda que se arrastraban por los campos y que sus amigos les elegían los últimos para los equipos.


Hablando de Michael, mítica entrevista que todos habréis leído en Marca. En el 3:19 puntazo tremendo.

No hay comentarios: