miércoles, 2 de diciembre de 2009

Graccie tutti...

Los cumpleaños son días raros. Son días en que se supone que lo tienes que pasar bien. ¿Un poco al estilo nochevieja se me permitiría decir? Te levantas, y piensas que todo lo que vas a ir haciendo va a ser especial. Pero no eres consciente de que la gente no lo sabe... En todo caso, normalmente, sí que son días especiales... Al menos un poco...

Yo me he levantado y he recibido felicitaciones de mis amados padres y mi hermano, una tarjeta por correo de mi querida madrina, y así he empezado el día con fuerza. Me he ido escuchando temazo tras temazo en mi iPod que ya cumple un añito. He llegado a clase y he recibido más felicitaciones. He salido de clase y más cariño y afecto de todos, incluídos grandes amigos. He vuelto a casa y me he comido una rica comida de lujo preparada especialmente. Luego he ganado al Inter en Copa en el PRO, y más tarde me ha felicitado mi otro hermano. A todo esto, muchos mensajes de móvil, en redes sociales, etc... Me he vuelto a clase y más todavía. En la última clase de todas, rodeado de gente que ignoraba que fuese el día en que nací, he dicho cuál era el fallo de un problema en ensamblador, para sorpresa de mí mismo. Y he vuelto, escuchando más temazos, por el desierto metro. He cenado más cosas especiales, y me han traído 23 velas y unos regalos. Uno, el que pedí, una buena edición de Grandes Esperanzas de Dickens, que le tengo muchas ganas.

Al final, sí que es un día especial... ¿No?

PD: Muchas gracias a todos. De verdad. En esta cifra tan especial para mí, voy a tratar de hacer lo que escuchaba mientras llegaba a casa casi llorando... "I wanna shine on in the hearts of men".

1 comentario:

Gazpacho dijo...

in the haearts of men... and some women...