Tras la decepción de ver en directo cómo se escapaba el Mundial de ciclismo por un pelo y de manera casi asombrosa, mayor ha sido el ver las declaraciones de Purito, acusando a Valverde de haberle quitado el oro porque hasta un tonto lo hacía mejor.
Todo eso después de haber visto cómo Valverde se sacrificaba y se quedaba en el grupo dejando ir a recoger el oro al Purito, cuando claramente era el más rápido del cuarteto (y antes quinteto si no me equivoco) y el absoluto favorito. Pero a pesar de eso le dejó escaparse, sembró las dudas entre Rui Costa y Nibali, y solo a falta de escasos metros dejó escaparse al portugués y se quedó, como era normal, pendiente del más peligroso, el italiano corriendo en casa, atento para ver cuándo arrancaba. Purito, no has sido capaz ni de ganarle el sprint después de que te hubiese recortado toda tu ventaja en demasiados pocos metros, y eso no es culpa de Valverde...
En fin, me ha fastidiado bastante, porque creo que Valverde se merece un Mundial, pero ya las críticas han sido demasiado...
domingo, 29 de septiembre de 2013
domingo, 22 de septiembre de 2013
Vale.
Buenos los relatos de Hemingway sobre toreros y boxeadores. Ahora estoy con uno de Turguéniev para añadir un ruso más a mi lista.
Acabé el The Last Of Us, y vaya juegazo. Joel el prota es un crack, la ambientación del juego tremenda, la banda sonora es rara y me gusta mucho, y la historia me ha encantado.
Y nada, mañana empezamos nueva mini-etapa. A ver qué tal se da.
Acabé el The Last Of Us, y vaya juegazo. Joel el prota es un crack, la ambientación del juego tremenda, la banda sonora es rara y me gusta mucho, y la historia me ha encantado.
Y nada, mañana empezamos nueva mini-etapa. A ver qué tal se da.
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miércoles, 18 de septiembre de 2013
Toreros
Me ha parecido curioso leerle hoy a Hemingway "(...) , ya que el decoro y el grado de dignidad, aparte del valor, son las virtudes más apreciadas en España, (...)", porque creo que al menos en cierta manera concuerda bastante con lo que suele decirme Australia.
Hoy por cierto la selección de basket ha mostrado cierto sentido del decoro, de dignidad, y de valor o coraje, cosas de las que adolecía en los últimos partidos. Victoria aplastante contra Serbia, que, de todas maneras, y a mi modo de ver, no es tanta sorpresa puesto que somos, o deberíamos ser, bastante superiores. A ver contra Francia, que siempre asusta aunque en tiempos recientes solemos ganarles. Habrá que salir como hoy.
Hoy por cierto la selección de basket ha mostrado cierto sentido del decoro, de dignidad, y de valor o coraje, cosas de las que adolecía en los últimos partidos. Victoria aplastante contra Serbia, que, de todas maneras, y a mi modo de ver, no es tanta sorpresa puesto que somos, o deberíamos ser, bastante superiores. A ver contra Francia, que siempre asusta aunque en tiempos recientes solemos ganarles. Habrá que salir como hoy.
lunes, 16 de septiembre de 2013
Mi viejo ZX
No sé cuánto llevabas aquí, pero sé que el día que me saqué el carnet, tras llegar a casa feliz y orgulloso, mi hermano mayor, tu dueño, me dio la copia de tus llaves y me dijo que podía usarte siempre que quisiera.
Y nos fuimos a Salamanca, con la tremenda lluvia cayendo, mientras oscurecía. Volviendo de allí nos topamos con aquel cenutrio que se metió en nuestro carril y que esquivamos de aquella impresionante manera que todos mis amigos recuerdan. Fuimos a Daganzo en más de una ocasión, a veces para sorprender brutalmente a mis amigos.
Aprendí a conducir, siempre ahorrando combustible, aprovechando tu mítica tercera.
También mítico fue el viaje a Peñíscola, sonando New York New York, surcando la carretera, dejándote dormir en el camping y abrazándote antes de dormir. Escapamos de las inundaciones, del sol en la cara cubierto por mis Aviator, del sueño.
Te llevé a visitar Andalucía, nos pusieron una multa injusta y estúpida, aparcaste con Klinsmann en un garaje insospechado con una plataforma elevadora en la que cabías por milímetros. También te encontré un sitio perfecto y gratis en Córdoba, y nos perdimos con y sin GPS. Volvimos sin cuentakilómetros. No nos engañemos, no hacía falta, nos conocíamos al milímetro.
Y a Gijón, no sé si te acuerdas, cuando subimos por aquella carretera de montaña buscando un sitio para parar y comer sin encontrarlo en kilómetros. Sí, fue cuando visitamos la feria de la sidra y no pude probar ni gota para poder llevarte de vuelta a casa y dimos el 0,0 en el control.
Toledo, Segovia, por supuesto San Sebastián o Logroño... Siempre contigo.
No sabes cómo siento haber dejado que te fueras. Sé que parece una tontería, pero si yo estoy así de mal ni me imagino cómo está tu viejo dueño. Gracias por todo y lo siento en el alma. Seré un estúpido pero no sabes cómo me arrepiento.
Hasta siempre crack. Al final siempre fuiste fiel. Gracias por las memorias.
Y nos fuimos a Salamanca, con la tremenda lluvia cayendo, mientras oscurecía. Volviendo de allí nos topamos con aquel cenutrio que se metió en nuestro carril y que esquivamos de aquella impresionante manera que todos mis amigos recuerdan. Fuimos a Daganzo en más de una ocasión, a veces para sorprender brutalmente a mis amigos.
Aprendí a conducir, siempre ahorrando combustible, aprovechando tu mítica tercera.
También mítico fue el viaje a Peñíscola, sonando New York New York, surcando la carretera, dejándote dormir en el camping y abrazándote antes de dormir. Escapamos de las inundaciones, del sol en la cara cubierto por mis Aviator, del sueño.
Te llevé a visitar Andalucía, nos pusieron una multa injusta y estúpida, aparcaste con Klinsmann en un garaje insospechado con una plataforma elevadora en la que cabías por milímetros. También te encontré un sitio perfecto y gratis en Córdoba, y nos perdimos con y sin GPS. Volvimos sin cuentakilómetros. No nos engañemos, no hacía falta, nos conocíamos al milímetro.
Y a Gijón, no sé si te acuerdas, cuando subimos por aquella carretera de montaña buscando un sitio para parar y comer sin encontrarlo en kilómetros. Sí, fue cuando visitamos la feria de la sidra y no pude probar ni gota para poder llevarte de vuelta a casa y dimos el 0,0 en el control.
Toledo, Segovia, por supuesto San Sebastián o Logroño... Siempre contigo.
No sabes cómo siento haber dejado que te fueras. Sé que parece una tontería, pero si yo estoy así de mal ni me imagino cómo está tu viejo dueño. Gracias por todo y lo siento en el alma. Seré un estúpido pero no sabes cómo me arrepiento.
Hasta siempre crack. Al final siempre fuiste fiel. Gracias por las memorias.
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