Luego comprando el pan una señora le dice a la "vendedora", oye, que era una moneda de dos euros. La otra le dice que no, que la hubiese puesto en las de un euro y estaría ahí, y así ha quedado la cosa, con la señora yéndose diciendo "pues era de dos euros". Y claro, yo anonadado pensando, ¿y cómo lo demuestras de ser cierto?
(...) They were all dead, too. The number of dead people just seemed to increase. And the Germans were still fighting. Death was irreversible, he suspected, and he began to think he was going to lose.
Chapter 32 - Yo Yo's roomies. Catch-22. Joseph Heller.
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