"He leído no sé dónde - pensaba Raskolnikof mientras continuaba su camino-, que un condenado a muerte, poco antes de la hora fatal, dijo que si le ofreciera a cambio de la ejecución la posibilidad de vivir en una estrecha peña, en la que apenas cupieran sus dos pies, rodeado de precipicios, tempestades y tinieblas, debiendo permanecer allí toda la vida y hasta mil años y toda la eternidad, preferiría vivir allí de aquel modo a morir dentro de unos momentos. ¡Vivir! ¡Vivir! De cualquier modo, no importa cómo, pero vivir. ¡Señor, cuán cierto es! El hombre es miserable... También es miserable el que le llama miserable por este motivo."
viernes, 28 de octubre de 2011
¡Vivir!
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3 comentarios:
De verdad que sí, que me gusta esta entrada. Pero una fotillo o dos...
Que no puedo, que soy un calzonazos...
Pero si no sabe castellano, pon la de alguna hispano parlante.
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