Tras una entrega casi al límite otra al caer que prefiero hacer ahora cuando la noche me acompaña. También trabajos pendientes, pero son tantos del mismo profesor que tendrá que esperar. Que no ganamos para tinta.
Muy fuerte lo de Simoncelli, cuando me lo han dicho me he quedado flipando. Cosas que no te esperas. Un ejemplo más de que basta morirse para recibir buenas palabras. Pero claro, a ver quién no prefiere vivir siendo un cabrón que morir y ser un crack. No me gustaría estar en la piel de Valentino, debe estar destrozado.
La Real sigue a lo suyo, hacer el ridículo. Carlos Martínez le intenta echar casta por todos, pero no hay manera.
Me quería comprar un libro mañana para hacer un impás entre Dostoievski, pero está muy cara la literatura, no he visto ninguno de los míos de dos o tres euros.
Bueno, a dormir. Mañana será otro día. Bratso.
1 comentario:
Está claro. Los libros, como el vodka. De 2 o 3€ y preferentemente rusos, pero si no, filipinos o lo que toque...
Publicar un comentario