lunes, 30 de agosto de 2010

Así ha transcurrido un día de radio...

Lo cierto es que, uno vuelve por estos parajes, y se encuentra con toda esta locura, y, realmente, no sabe muy bien dónde está ni hacia dónde se dirige.
Porque las cosas son raras ya de por sí. Una especie de ilusión, inmerso en algo así como una cuenta atrás hacia tierras italianas, hace que todo lo demás a su alrededor quede como disperso, quizá con menos importancia de la que en realidad tiene. Y créanme, los exámenes que en cuestión de horas comienzan tienen vital importancia. Pero quedan ocultos tras un velo rojinegro, sin poder hacer gran cosa para quitarlo.

Y fuera de lo cotidiano, la vida sí que ha cambiado este verano. Ha cambiado porque ahora la selección que da lecciones a la otra es la de fútbol en lugar de la de baloncesto. La desgracia cae sobre mi querido Calde, y nos quedamos un poco huérfanos para afrontar esa ilusión que es ganar el Mundial también con el balón grande. No ayuda a ello Scariolo, que además de cerrar las puertas a San Emeterio y Claver, sigue apostando por un juego poco efectivo, con poco protagonismo del que debiera ser nuestro líder, Rudy, y con un Marc blandito, un Ricky sin suplente y que a ratos merece una ración de banquillo, y un Navarro like always, que cuando le entran perfecto pero cuando no se marca porcentajes dignos de un antiguo número ocho. Garbajosa sigue tan mal como siempre, Felipe se ha convertido en una especie de cuatro que tira de fuera, cosa que no es en absoluto, Mumbrú es un relleno y no alguien que aporte, y el amigo Llull es cualquier cosa menos la que nos quieran vender. Por cierto, extraña e irritante costumbre tiene este último de tirarse todos los balones que le llegan a sus manos cuando quedan menos de diez segundos en el luminoso.
Aún así, y pintando tan mal las cosas, España podría llegar lejos. Incluso ganar a EEUU, que a mí ciertamente me parece flojita (hoy un tal Splitter casi les gana), pero no nos engañemos, tampoco me sorprendería perder contra una Argentina por ejemplo.

Las ondas deportivas también han cambiado este verano. Ahora los locos sintonizamos la COPE para oír a los sabios individuos. Son muchos los que se han cambiado, y algunos con cierto disgusto, aunque éramos otros los que antes movíamos el dial hasta posiciones poco gratas, simplemente para poder escuchar de vez en cuando que Poli estaba totalmente de acuerdo conmigo. El caso es que en realidad es mentira que algo haya cambiado. Todo sigue igual aunque sea en la otra orilla, aunque algunos se bajaron del barco en un acto de traición al capitán y otros fueron polizones y todavía no han tenido oportunidad de desembarcar. Parece claro que Lama llegará un día cualquiera, y se insinúa que algún otro Míster X falta por ahí además de Manolo. Pérdidas apreciables las de Juanma, Ponsetti y Maldini, pero como dijo Paco esperemos que algún día sus destinos se vuelvan a cruzar. Por cierto, que me da a mí que el de Castaño (Juanma) podría ser más pronto que los otros...
Además de Tiempo de Juego, que es el nuevo Carrusel, han iniciado también El Partido de las Doce, que con Joseba está bien, y con Alcalá es una delicia. Éstos lo tienen más difícil, pero me encantaría que el próximo EGM sea un bombazo.

Y bueno, no alargo más esta entrada, que ha sido patrocinada por una nueva máquina, traída desde la costa expresamente para el año venidero. Pero eso sí, queridos amigos, no se olviden de que la Real ya está luchando ahí con los mejores. Y el taconazo de Llorente... Oh, qué taconazo... Como diría el gran Guasch, ¡estoy mojado!

2 comentarios:

MacCuack dijo...

Por qué rojinegro? Negrirrojo? Color sepia es más bonito.

Andriy McJordan dijo...

Lo cierto es que hubiese quedado más bonito rossonero... No caí...