domingo, 29 de noviembre de 2009

Y te vi bailar bajo la lluvia

Para cuando Luca Toni realmente despierta, son las nueve menos tres minutos. El partido está al comenzar. Me visto, bajo corriendo, y me pongo a correr bajo la lluvia hacia el campo. A las dos manzanas mi rodilla explota y me doy cuenta de que no puedo correr. Luca Toni está roto. Sigo andando, y cuando vuelvo a intentar correr, el dolor hace que pare y prácticamente dan ganas de ponerse a llorar. Finalmente, llego al campo y entro en la primera fuera para completar los cinco jugadores.

El campo está lleno de charcos, empapado, y la lluvia cae generosa. El rival quería jugar el partido y mi equipo no, y finalmente se juega. Me coloco en una posición más defensiva de la habitual, dejando solo en la presión arriba a Dennis Bergkamp. Desde la izquierda trato de defender todo lo posible, aunque sin poder correr. Arjen Robben sale a la contra y dispara desde lejos cada vez que puede con su zurda de oro. Y Frank Lampard apoya todas las contras y se lleva mil balones.

Ellos atacan quizá un poco más, pero tampoco existe un excesivo peligro, y cuando lo hay Buffon las desvía. Por fin, en un ataque, Robben se la acomoda a su pierna buena, y el tiro se cuela en las redes pese a que el portero llega a tocarla. 1-0. La defensa continua. Nuestras contras son mortíferas. Nos manejamos mucho mejor en el peligroso terreno de juego, aunque fuesen ellos los que querían jugar. 2-0, Bergkamp consigue ampliar distancias. Esto pinta bien, el equipo está fuerte y motivado.

La cosa sigue igual, hasta que en un córner, un fallo de marcaje hace que un rival se incorpore muy bien y la cruce raso para recortar distancias. Luca Toni se queja amargamente de su rodilla, pero sigue apoyando en las contras, y recibiendo arriba cuando es posible. Robben roba mil balones, Lampard perfecto sacando las contras, y Bergkamp hace controles imposibles bajo la cada vez más fuerte lluvia. La segunda parte ya ha comenzado.

Y de repente, en un saque de banda, Bergkamp no sabe qué hacer. No encuentra pase. Luca Toni, en el área, le señala que se la cuelgue detrás del defensa. El balón es perfecto. El portero no sale. Y entonces, Luca, en un prodigioso giro de cuello, mete un cabezazo a la escuadra, imparable. Agita la mano al lado de la oreja como es costumbre tras el golazo, probablemente uno de los únicos goles de cabeza de toda la liga.

Ellos comienzan a jugar en superioridad, porque su portero sale hasta el medio campo y apoya. Pero en una contra, Lampard la pasa a Toni a la izquierda, que la devuelve al primer toque con la zurda para que Frank bata a placer al portero y ponga el 4-1 en el luminoso. Sin embargo, en otra desafortunada jugada, Buffon despeja pero le pega a Luca, y el suelo mojado evita que ninguno de los dos pueda llegar al balón, con lo que el rival vuelve a recortar.

Pero Dennis, en un tremendo partidazo, roba el balón al portero en prácticamente su córner, y aunque Luca está subiendo prácticamente cojo para el pase de la muerte, Bergkamp resuelve de manera magistral con un tiro imposible sin ángulo que da al palo y se cuela, haciendo el segundo en su cuenta particular.

Como anécdota final, un tiro de Berkamp desde el propio campo, y mientras volaba el balón Robben gritó que se la comía el portero, a lo que éste respondió parándola con el pecho y llevándose el dedo a la boca.

No hubo tiempo para más, y la victoria fue épica en un partido que terminó bajo un diluvio tremendo.

Nota: Antes de salir a jugar, el equipo lució camisetas de apoyo a De Rossi para la pronta recuperación de su rodilla y vuelta a los campos.

1 comentario:

Amavisca dijo...

Cuando llegaba el viernes a las 12 de la noche de correr y se me rompió la rodilla yo lloré.
Y lo tuyo, es para matarte. Ya te vale...