miércoles, 2 de septiembre de 2009

La diosa rusa



Yelena Isinbayeva premio Príncipe de Asturias. Merecidísimo. Me alegro muchísimo y estoy completamente de acuerdo con la decisión. Otras veces rajé (como el de Alonso) pero ahora les doy la razón.

Yelena es una máquina, un ejemplo a seguir en el deporte. Fuera del carisma que tenga, ha demostrado un absoluto dominio en la pértiga, y excepto el borrón de los mundiales en Berlín, lleva ya años invicta. Mientras sus rivales se quedan en alturas sobre el 4,80, ella es capaz de batir su propio récord subiendo de los 5 metros. Centímetro a centímetro, como su mentor Bubka, llevándose premios, cheques, ovaciones y el respeto de muchos estadios.

Isinbayeva terminó de enamorarme en Pekín, debajo de su edredón robado del hotel mientras las demás saltaban, concentrándose, y ganando con el oro y el récord mundial delante de las narices de la rival que había dicho que "iba a Pekín a patear el culo de una rusa". No puedo evitarlo, cada cosa de su ritual me chifla, estar tirada mientras espera su momento, su conversación con la pértiga mientras separa los dedos de la pegajosa zona de la pértiga para volverlos a posar casi de inmediato... (Estas chorradas me encantan, como la tontería de Nadal y sus botellas de agua).


Bravo Yelena, te mereces el premio. Espero que sigas batiendo récords y lo dejes muy difícil para las siguientes.

Firmado: Un fan español que también te hubiese votado para el Príncipe de Asturias.

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