Ayer fue un día un pelín triste. Puede parecer una chorrada, pero como fan de Isinbayeva me quedé decepcionado y triste tras ver como con tres nulos se quedaba fuera de la final y sin siquiera marca. Es cierto que a mí lo que me gustan son las Olimpiadas, y que allí fue donde realmente demostró su grandeza, pero eso no quita el amargo sabor con el que me quedé ayer cuando no pudo salir de debajo de su edredón y batir a sus contrincantes por diferencias abismales. Incluso justo habiendo visto antes a Marta Domínguez hacer sonar el himno español tras ganar el 3000 obstáculos me quedé triste. Isinbayeva se fue entre lágrimas, diciendo que no sabía qué había pasado. Así que mi predilecta del atletismo se quedó fuera. Ahora sólo me queda Allison Felix, la mujer que corre perfecto, que competirá en los 400, o eso espero…
El ídolo que no cayó fue Valentino por cierto. De hecho, el que se cayó fue Lorenzo, que deja prácticamente finiquitado el Mundial, a menos que Vale se caiga en varias carreras. Estaba emocionante la carrera, pero sólo Rossi es capaz de correr tan rápido y con tanta presión a la vez. ¿Por qué? Porque es el más grande.
2 comentarios:
Isinbayeba es increíble. Una diosa.
Cierto.
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