La noche del viernes contada con lo que recuerde, porque alguno así lo quiere.
Yo llegué cuando la diversión ya llevaba rato, pero aún así pude observar ciertos extraños comportamientos, probablemente debidos a la sangría. Un individuo se dedicó a realizar afirmaciones tales como "Montemos un bar en las profundidades, y llamémoslo Las Cuevas de la Sésama", "Tú te pareces a un monologuista(mientras hacía gestos de tocar el piano)", o la aclamada de "¡¡¡SOIS UNOS GILÍS!!!" a unos extraños de la mesa de al lado, gritando al máximo y totalmente rojo. Además de ésto, fui informado de que se requirió la presencia de unas tetas, de Chewbacca, de hojas de reclamaciones para quejarse del camarero calvo ladrón, y finalmente, de que se fuese al mamamía si eras la Señora de Aguado. También pude ver clásicos como gritar a las chicas, bailoteos impresentables por parte de todos, "Hola, conoces a..." con nulos resultados, e incluso la vieja táctica de intercambiar cigarros por puros. Ahora recuerdo también que alguien le tocó el culo a un desconocido... Qué cosas que pasan... Al final, tras la táctica de un servidor, acabamos yéndonos y siguiendo la habitual ruta hasta Cibeles, donde los caminos comenzaron a separarse...
Me voy de Semana Santa, así que ya veremos cuándo vuelvo a escribir.
Viñeta de regalo-enseñanza para esta semana. Un bratso a todos...
1 comentario:
plas plas plas, bravo!
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