
Y el último español vivo vence en Australia. Quién pensaba que Don Rafael terminaría ganando en tierra, hierba y pista dura. Pero es que lo mejor sin duda es que este tío es mejor persona que jugador de tenis. Imagínense cómo es. Puedes ver un vídeo de cuando tenía 14 o 15 años y ver que era igual de humilde que ahora, que era igual de crack. Puedes ver que las superestrellas del deporte se van a hoteles en las Olimpiadas, mientras que Rafita se dedicaba a montarla todas las noches con los del basket en la villa olímpica, y a la mañana siguiente te meabas de risa viendo a alguno de tiro con arco o hípica quejándose de las fiestas. Puedes, en definitiva, ver que un tío gana el Open de Australia, que ya sólo le falta el Grand Slam de EEUU, y parece que le de pena ganar, que se siente mal por haber ganado a un compañero, por haber ganado a lo que él considera un amigo. Y le dice a todo el público, que ese tío es una leyenda y que batirá a Sampras. Pues Rafa, imagínate lo que eres tú.
Por otro lado, hoy había partido a la mañana. Bajo la tremenda lluvia y el intenso frío, el árbitro dijo que jugábamos. Charcos que llegaban por los tobillos. El pelo largo y mojado me daba en la cara. Las manos ateridas no tenían escapatoria de la temperatura. La primera caída suponía mojarse todo el cuerpo. Pero daba igual, ya ni se notaba el frío. El propio frío lo tapaba. Encima en el primer minuto nos marcan, y luego viene el 0-2. Para esto me quedo en casa piensa la gente. Pero ahí estaba Don Al-Moguera para llevarse el balón con lo que hiciese falta, y Luca Toni para remacharlo y enchufar otro txitxarro más. Ya iban 11 en 11 partidos jugados. Y luego Al-Moguera, mejor todavía que antes, mete un golazo tremendo a la media vuelta para poner el empate. En esto, empieza a nevar. Hay patadas por todas partes, pero el árbitro no pita, la lluvia lo suaviza todo. Saque de banda bajo las blancas precipitaciones. Y ahí está Luca para rematar con la rodilla y poner el 3-2. 12 en 11 partidos. Qué registros. Vaya Luca Tonazos. La nieve caía y el equipo se defendía. Pero en una internada por la banda, el rival marca y pone el 3-3 con el que finalmente acabaría todo. Partido épico, y vuelta a casa empapados.
Mañana más, hoy quiero dejar a todos con el sabor de lo épico de este día. Mítico.
1 comentario:
Lástima que los Cardinals no pudieran culminar la que habría sido la más épica de la historia de la NFL, y qué poquito faltó...
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