jueves, 26 de junio de 2008

Finalísima

El cagómetro estaba disparado antes del partido. Sonó el himno español. Como siempre, los aficionados se confunden. ¡LA PRIMERA PARTE SE REPITE COÑO! ¿Se van a confundir CADA partido? Suena el ruso, con el que mi congoja se solía disparar a extremos insospechados. ¡Pero qué sorpresa! No me parece para tanto, como otros días, o como el italiano el otro día.
La primera parte es bastante pareja. Hay tiros de fuera del área. Marchena inexpugnable. El Mariscal, el Caudillo de la defensa. Puyol no se queda atrás. Ramos aumenta su nivel de manera providencial. Gran defensa. Se lesiona Villa. Lejos de preocuparme, veo a Fábregas y me ilusiono. Impresionante. Cada vez que la toca es para desplazar con criterio o crear peligro. La primera acaba, pero con sensación de que España va a más.
La segunda auténtico baño español. Fábregas y Silva son demasiado buenos. Hoy hasta Iniesta juega bien. Golazo de Xavi, impresionante llegada. Torres falla, pero Güiza sale dispuesto a marcar. Lo hace. Cesc hace un pase de leyenda, y Güiza define de manera impresionante. Para el tercero se junta la pareja de oro. Cesc asiste por segunda vez a Silva, que sí que sabe definir. Luego, España no quiere más sangre. Bueno Güiza sí, pero la que tiene no la consigue meter.
En definitiva, un espectáculo. Parece ser que desde el 74 no se ganaba un partido de semis o final con tanta autoridad. Fue Alemania a URSS. Ahora ya nos toca a nosotros.

Chavales, lo siento, pero en la final sólo vale ganar. No nos vale quedar segundos. Queremos la Eurocopa. Villa no jugará. Gasol tampoco jugó en basket. Ganemos.

No hay comentarios: