martes, 4 de mayo de 2010

Carne de cañón, heridas invisibles...

Videochat de El Día Después, por si uno que me sé no lo vio, está muy divertido. Al resto no creo que le interese...

La gente que va en metro debería comprender que es imposible que me superen en velocidad subiendo o bajando escaleras. Yo sé que les pica, pero es que no tienen nada que hacer. Incluso hay veces, que alguna tía sube corriendo, pero es que es esfuerzo inútil, porque siempre la acabo cazando al final. Y ya si hay varios tramos sé que luego paran... Ah, y al próximo que se me ponga en medio de la salida de la puerta del vagón que sepa que va a recibir.

Hoy he ido a correr un poco. Malas sensaciones. Pero bueno, algo a la caja que sumo. Por cierto, frío y viento. Desagradable, más que nada por los ojos.

Y nada... Mañana algo haremos. Está jodida la cosa. Tengan cuidado con lo que hacen.

Lo malo es hacerse ilusiones... Me voy a pensar si lo que dijo Kierkegaard es verdad, La angustia es el vértigo de la libertad.

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